
El peso de los apellidos en la política dominicana actual
Desde la apertura democrática de 1978, con la llegada de Antonio Guzmán Fernández a la presidencia, la política dominicana ha sido testigo de una constante: la continuidad familiar en el poder.
Más allá de ideologías y partidos, la sangre política parece correr por generaciones. Hijos de expresidentes, descendientes de influyentes líderes y figuras históricas del poder público han sabido abrirse paso en las estructuras del poder.
Uno de los casos más visibles de esta continuidad generacional es el de Omar Fernández, actual senador del Distrito Nacional (2024–2028), quien es una de las figuras emergentes más reconocidas en el escenario nacional.
Padre e hijo se profesan una admiración que va más allá de la política: en tono jocoso, Leonel ha dicho que "el senador del Distrito Nacional, Omar Fernández, me crea un serio problema de identidad personal, porque ahora, cuando me presentan, dicen: ´el papá de Omar´".
Mientras, el joven senador no oculta su deseo de ver a su padre nuevamente al frente del país. En sus formas, ambos contrastan: Leonel proyecta experiencia y sobriedad; Omar, frescura y una estética urbana que conecta con nuevos votantes.
Hipólito-Carolina
Algo similar ocurre con la dupla Hipólito Mejía – Carolina Mejía. La actual alcaldesa del Distrito Nacional, reelecta para un segundo período, también ha capitalizado el legado político de su padre, el expresidente Hipólito Mejía.
Hoy, como primera mujer alcaldesa del Distrito Nacional y posible candidata presidencial del Partido Revolucionario Moderno para el 2028, Carolina equilibra la herencia de su padre, en su estilo carismático y espontáneo, con una propuesta moderna.
Su vínculo con Hipólito se basa en el respeto, la complicidad y una visión compartida sobre el servicio público, aunque desde estilos distintos: él desde el campo y la cercanía; ella desde lo urbano y lo técnico.
Orlando y Leticia Jorge Mera
Otro ejemplo destacado es el de Orlando Jorge Mera y su hermana Dilia Leticia Jorge Mera, hijos del expresidente Salvador Jorge Blanco.
Orlando, fallecido trágicamente en 2022 mientras se desempeñaba como ministro de Medio Ambiente, se distinguió por su compromiso con el medioambiente y la transparencia.
Su hermana Dilia Leticia, por su parte, ha ocupado funciones clave en el Estado, consolidando una carrera técnica y sobria que honra la figura de su padre. La presencia simultánea de ambos en el espacio público, desde áreas distintas, evidenció la vigencia del legado político de su padre.
Antonio y Sonia Guzmán
En el caso de Sonia Guzmán Klang, hija del expresidente Antonio Guzmán Fernández (1978–1982), ha desarrollado una carrera marcada por la continuidad política y el servicio público.
Durante el mandato de su padre, se desempeñó como subsecretaria administrativa de la Presidencia, y posteriormente asumió cargos de relevancia como ministra de Industria y Comercio, miembro titular de la Junta Monetaria del Banco Central y embajadora dominicana ante Estados Unidos.
La relación entre Sonia y su padre estuvo marcada por un respeto mutuo y una vocación compartida por la gestión pública. Mientras Antonio Guzmán era reconocido por su cercanía y sencillez, Sonia adoptó un perfil más técnico y reservado. En diversas ocasiones, ha reconocido la influencia directa de su padre en su formación política.
- Otros descendientes de influyentes funcionarios y líderes partidarios son Luis Miguel De Camps García-Mella, Felipe "Fellito" Suberví, Karina Aristy, Juan Ariel Jiménez y Charles Noel Mariotti Paz.
Luis Miguel De Camps, actual ministro de Educación, es reflejo vivo de su padre, el recordado dirigente Hatuey De Camps, un político frontal. Luis Miguel ha optado por un estilo más diplomático. Ambos comparten un compromiso con la justicia social y el respeto por los valores democráticos.
En el caso de Karina Aristy, actual alcaldesa de Higüey, representa una nueva cara de un viejo liderazgo. Su padre, Amable Aristy Castro, fue símbolo del caudillismo durante décadas, casi siempre en guayabera blanca y rodeado de multitudes.
Karina, en cambio, ha apostado por una gestión más técnica e institucional. Con un perfil ejecutivo y sobrio, busca modernizar el legado familiar sin renunciar al peso simbólico del apellido Aristy en el este del país.
Por su parte, Felipe "Fellito" Suberví, director de la CAASD, transita con paso firme el camino iniciado por su padre fallecido, Rafael "Fello" Suberví, emblemático alcalde capitalino y figura clave del PRD en su momento.
Fellito ha sabido heredar el enfoque urbano de su padre, pero con un giro moderno.
Juan Ariel Jiménez, exministro de Economía, encarna un liderazgo académico y metódico. Hijo de Felucho Jiménez, uno de los fundadores del PLD, conocido por declaraciones contundentes y directas, Juan Ariel ha optado por un estilo mesurado y técnico, menos polarizado.
Finalmente, Charles Noel Mariotti, actual diputado del Partido de la Liberación Dominicana, ha iniciado su carrera política bajo la orientación de su padre, Charlie Mariotti, reconocido comunicador y alto dirigente político.
Ambos mantienen una relación cercana, según ha expresado públicamente el propio Charlie.
En la política dominicana, las dinastías familiares siguen dejando una huella profunda, pero esto no es simplemente la repetición de apellidos, sino la manera en que cada generación redefine ese legado. Algunos lo ven como un compromiso ético que deben honrar, mientras que otros aprovechan esa base para romper moldes y proponer nuevas ideas.