
Asimismo, señaló que se une en oración con sus “hermanos” obispos de Haití, Jamaica y Cuba, por quienes, debido al fenómeno atmosférico, sufrieron pérdidas de seres queridos, viviendas, cosechas y otras formas de sustento.
La Conferencia del Episcopado Dominicano externó su solidaridad con los afectados por el huracán Melissa e invitó a la población a orar y a ayudar a las comunidades que sufrieron sus efectos tras su paso.






