
Bajo un sol abrasador y con poca comida, decenas de migrantes indocumentados en Chile se agolpan frente a la desértica frontera con Perú, que les cerró el paso cuando intentaban salir del territorio chileno ante la amenaza de deportaciones masivas.
El temor los empuja a migrar de nuevo antes del balotaje presidencial del 14 de diciembre: el ultraderechista José Antonio Kast, favorito para ganar la segunda vuelta frente a la izquierdista Jeannette Jara, garantiza que expulsará a los 330.000 indocumentados, en su mayoría venezolanos, a quienes culpa del repunte de la inseguridad.
La venezolana Milbayajaira Rivas, una enfermera de 56 años, quedó varada cuando intentaba salir de Chile por Arica, en la frontera con Perú.
Junto a ella, decenas de migrantes aguardan en la Línea de la Concordia, una carretera de un kilómetro que separa a ambos países.






