
Los internos salieron de La Victoria rumbo a Las Parras en cinco autobuses, custodiados por agentes SWAT y penitenciarios, como parte del segundo grupo trasladado hasta la fecha.
Salieron en filas, gritando, eufóricos, esposados entre sí. Algunos levantaban la voz como desahogo; otros hacían señas con las manos. Así comenzó el martes por la mañana el traslado de un nuevo grupo de 300 reclusos desde la cárcel La Victoria hacia el Centro Correccional Las Parras, en el municipio Guerra.






