
Alfonso que, como el 80% de los cubanos, ha vivido toda su vida bajo el embargo que Washington aplica contra la isla desde 1962, asegura que no es "pesimista" sino "realista", y vaticina que "el 2026 va a ser duro, muy duro".
"El 2026 va a ser duro", vaticina un chofer en La Habana. Sumidos en una profunda crisis económica, los cubanos prevén un panorama aún más complejo tras la caída del Nicolás Maduro en Venezuela, fuerte aliado de la isla y su principal proveedor de petróleo.






