
Hoy, Awilda Encarnación, de 16 años de edad; Katherine Méndez, de 18; Rosmery Sosa, de 30, y Santa Sepúlveda, de 32, ya no viven. Cuatro voces que quedaron silenciadas.
El maltrato machista en los hogares dominicanos ha manchado con sangre el inicio de 2026, donde los verdugos amplían el radar de agresión asesinando incluso hasta las más jóvenes.






