
El TPS permite en particular a los 350.000 haitianos residentes en Estados Unidos vivir y trabajar legalmente.
Una jueza estadounidense bloqueó la decisión de la administración Trump de poner fin a un estatus de protección (TPS) para los migrantes haitianos que vence este martes, un sistema que impide la expulsión de personas procedentes de países considerados peligrosos.






