
Los investigadores rastreaban la zona, y desplegaron perros, drones y helicópteros para buscar "a uno o más supuestos autores" de la explosión, detalló la policía de Oslo en un comunicado.
La explosión que se registró en la madrugada del domingo en la embajada de Estados Unidos en Oslo, donde no hubo víctimas pero sí daños materiales menores, pudo ser causada por "un acto de terrorismo", según la policía, que no descartó otras hipótesis.






