
Pese a que la causa inicial del blackout del pasado 23 de febrero fue una falla monofásica a tierra (A-N) en la línea a 138 KV Hainamosa -Villa Duarte, y el posterior actuación del Esquema de Desconexión Automático de Carga (EDAC), el colapso total del sistema fue producido por una caída drástica en la frecuencia de Punta Catalina 2.
“107.43 segundos después de la estabilización del sistema se produce una bajada drástica en el nivel de la frecuencia producto del disparo de la central Punta Catalina 2, lo que ocasionó el colapso total del Sistema Eléctrico Nacional Interconectado (SENI)”, dice el informe técnico del Organismo Coordinador.
Dice además que durante el evento se presentaron daños en el interruptor ubicado en el extremo de Hainamosa, lo que derivó en la evolución de la falla desde la línea hacia la barra de la subestación y que como consecuencia, las líneas conectadas a la barra de Hainamosa operaron para el despeje de la falla.
El análisis técnico determinó que la incidencia ocurrió a las 10:50:33 de la mañana, lo que provocó variaciones en la frecuencia del sistema y la activación de los mecanismos automáticos de protección. Posteriormente se registraron salidas de algunas unidades de generación que contribuyeron a la pérdida de tensión en el sistema.
No obstante, el informe destaca que los sistemas de protección y control instalados en los últimos años actuaron correctamente, permitiendo despejar la falla y limitar el alcance del evento, lo que facilitó la recuperación progresiva del servicio sin que se registraran daños permanentes en los activos del sistema eléctrico.
Acelerar medidas de mejora y correctivos
Como resultado del análisis técnico, el informe establece la aceleración de un conjunto de acciones correctivas y mejoras operativas que ya se encuentran en ejecución o en proceso de implementación por parte de los distintos agentes del sistema.
Entre las principales medidas se incluyen la verificación y ajuste de sistemas de protección en líneas de transmisión, instalación de protecciones diferenciales de barras en subestaciones, así como la optimización de controles operativos en algunas unidades de generación para garantizar una respuesta más robusta ante variaciones del sistema.
Asimismo, se continuará acelerando el programa nacional de modernización de protección y operación de subestaciones en esquema de doble barra, un proceso que se ejecuta desde hace dos años y que busca aumentar la resiliencia del sistema eléctrico ante contingencias.
El informe también recomienda aprovechar tecnologías emergentes, como sistemas de almacenamiento de energía con baterías, para apoyar los servicios auxiliares del sistema, particularmente en la regulación de frecuencia y en los procesos de recuperación del sistema en escenarios de contingencia.
El Organismo Coordinador informó que se mantiene en seguimiento permanente junto a los agentes del SENI para verificar el cumplimiento de las recomendaciones técnicas y garantizar la implementación efectiva de las mejoras operativas orientadas a fortalecer la seguridad y eficiencia del sistema eléctrico nacional.
El OC explicó que el informe fue elaborado por un equipo multisectorial de especialistas del sector eléctrico, lo que permitió realizar un análisis integral del evento y definir medidas concretas para optimizar la operación del Sistema Eléctrico Nacional Interconectado (SENI).
La investigación fue concluida dentro del mismo mes en que ocurrió la incidencia, como parte del compromiso institucional con la transparencia y la mejora continua de la operación del sistema.





