
•“El Escudo de Las Américas debe estrenarse en Haití”.•”La Oficina de ONU para gestión de crisis debe abrirse en Haití”
El Presidente de la Fuerza Nacional Progresista y Vicepresidente Político de la Unión de Partidos Latinoamericanos (UPLA), expresó que la Alianza Escudo de Las Américas promovida por el Presidente Trump debe estrenarse en el escenario conflictivo de Haití, que es el problema internacional mas antiguo y complejo del continente, al tiempo que expresó sus reservas sobre las estrategias de la ONU con su Misión de Supresión de Pandillas, que encabezará la República del Chad, después del boicot que experimentó la misión que presidió Kenia.
El ex Ministro de Energía y Minas y ex legislador explicó que el liderazgo de la acción internacional contra el crimen organizado transnacional en Haití, que es la fuerza poderosa que sostiene a las bandas criminales de corte terrorista que mantienen a la nación vecina en un estado de violencia y caos, debe recaer en el Escudo de Las Américas, al tiempo que advirtió que existen sectores radicales que trabajan para la desestabilización de la Isla, dentro de planes de producir una agresión a la integridad República Dominicana con ropaje “de crisis humanitaria”, con la puesta en fuga de millones de haitianos, algo que eventualmente pueda servir de pretexto para “una intervención humanitaria de toda la Isla”, pero que podría convertirse en un quebradero de cabeza para todos, y particularmente,
para los EEUU.
”Las autoridades dominicanas deben ser mas cautas y decididas frente a las pretensiones de la ONU, que tiene un largo historial de lo que parecen ser fracasos y escándalos en Haití, pero que si medimos por sus efectos, responden cabalmente en los hechos a la perversa estrategia trazada en la conclusión V del Informe de ONU Mission to Haití de 1949, de trasvase de poblaciones hacia RD”, recordó Castillo.
A juicio de Castillo, la alianza denominada El Escudo de Las Américas debe asumirse como un paso necesario para la reconstitución y relanzamiento sobre otras bases del Tratado Interamericano de Asistencia Reciproca, conocido como Tratado de Río, que en 1947 no contemplaba la lucha contra el Crimen Organizado Transnacional o el fenómeno del Terrorismo como parte de guerras asimétricas o híbridas, que son las mayores amenazas del presente en un escenario de guerra híbrida global.
“ La prueba prioritaria, propiamente decisiva, del flamante Escudo de Las Américas y de la Política Trump en el hemisferio, debe ser el rescate y reconstrucción dr Haití Estado Fallido y sus crisis interminables, que es el más antiguo y complejo del continente, y un enclave histórico del crimen organizado transnacional, antes de que estalle una gran confrontación insular y regional. Al presidente Trump le recordamos que las playas de Haití son mejores que las playas de Gaza, y que tener varios estados fallidos o en proceso de implosion en su tercera frontera es el mayor peligro”, puntualizó Pelegrín Castillo.
En ese mismo sentido, Castillo advirtió que aunque RD debe dar todo su apoyo a acciones internacionales responsables y efectivas, debe adoptar una postura crítica frente a la falta de consistencia y sinceridad de la ONU, la OEA y sus organizaciones, ya que eso solo estimula el irrespeto y la falta de compromiso auténtico y sostenido.
“ La misión de MSS Haití encabezada por Kenia, resultó un gran fiasco, porque fue deliberadamente boicoteada por actores regionales, y peor aún, desde que se concibió, era evidente que estaba lejos de ser “ la fuerza de acción robusta” que reclamó el Secretario General Guterres, pero en forma muy ligera y acritica, la diplomacia dominicana aceptó la oferta del Chad como relevo de Kenia, a pesar de que esa nación del Sahel presenta riesgos, acusa muchas debilidades y flancos de vulnerabilidad , lo que no concita confianza en muchos otros actores de la Comunidad Hemisférica e Internacional. Ahora, la propia ONU, con su record de fracasos, reales o supuestos, pretende abrir oficinas en RD para el manejo de la crisis haitiana, cuando lo deberían hacer en Cabo Haitiano, o otro punto del territorio de Haití”, puntualizó el Presidente de la FNP.
Finalmente, Pelegrín Castillo advirtió que las posiciones cambiantes, débiles, rezagadas, vacilantes, ambiguas, de los poderes públicos y del liderazgo nacional en general, constituye el factor que más estimula la irresponsabilidad de los actores internacionales y foráneos: “mientras haya grupos de poder empresarial- que creen que RD es su finca con pasaporte, dispuestos a la complacencia ante los haitianos y los poderes foráneos, soñando con ser hegemónicos en el mercado insular, seguirán los planes de imponer la solución dominicana a los problemas de Haití”






