
Según el documento de solicitud de quiebra, la compañía aún debe más de 10 millones de dólares a los atletas y a sus proveedores.
El circuito de atletismo Grand Slam Track se acogió este jueves al capítulo 11 de la ley de quiebras de Estados Unidos con el objetivo de reestructurarse, mientras su creador, la leyenda estadounidense de las pistas Michael Johnson, "se niega a rendirse".






