
Manifestaron que se debe garantizar la soberanía del país, el respeto al Estado de derecho y a los derechos humanos, con especial atención a los más pobres, que sufren de manera particular las consecuencias de esta compleja situación.
La Conferencia del Episcopado Dominicano (CED) se refirió a los acontecimientos que han ocurrido en Venezuela, y exhortó a la comunidad internacional a realizar todos los esfuerzos posibles para que se restablezca la paz, evitando todo derramamiento de sangre.
En un comunicado, la Conferencia del Episcopado Dominicano indicó que se acoge a la exhortación del Papa León XIV, quien recuerda que “el bien del querido pueblo venezolano debe prevalecer por encima de cualquier otra consideración”.
Ante esto, manifestaron que se debe garantizar la soberanía del país, el respeto al Estado de derecho y a los derechos humanos, con especial atención a los más pobres, que sufren de manera particular las consecuencias de esta compleja situación.
“Extendemos nuestra cercanía y solidaridad a todos los venezolanos, especialmente los que residen en nuestro país. Al tiempo que, exhortamos a la comunidad internacional a que se realicen todos los esfuerzos posibles, para que en Venezuela se restablezcan la paz y la justicia, evitando todo derramamiento de sangre”, expresó la CED, tras sostener el tradicional encuentro que realizan al iniciar el año.
Asimismo, la Conferencia del Episcopado Dominicano resaltó que ruegan por la intercesión de la Patrona de Venezuela, “Nuestra Señora de Coromoto y de los santos José Gregorio Hernández y sor Carmen Rendiles, por una Venezuela libre y soberana”.
El pasado domingo, el papa León XIV expresó su preocupación por los recientes acontecimientos en Venezuela después de que Estados Unidos arrestara este sábado a Nicolás Maduro en Caracas y lo llevaran a Nueva York para ser juzgado.
León XIV pidió trabajar para construir juntos un futuro "sereno de colaboración, estabilidad y concordia" en Venezuela. El pontífice invitó a los fieles a orar por el pueblo venezolano, asegurándoles sus propias oraciones.
"El bien del querido pueblo venezolano debe prevalecer sobre cualquier otra consideración y llevarnos a superar la violencia y a emprender caminos de justicia y de paz, salvaguardando la soberanía del país, garantizando el estado de derecho consagrado en la Constitución, respetando los derechos humanos y civiles de cada persona y de todos", afirmó el pontífice desde la ventana del Palacio Apostólico tras el rezo del Ángelus.






