
Está previsto que las bajas temperaturas continúen durante la semana, lo que ha suscitado graves preocupaciones por la seguridad en las carreteras y el bienestar de aquellos que se encuentran a la intemperie, sin luz ni calefacción.
La cifra de muertos debido a una fuerte tormenta de nieve y hielo registrada durante la última semana en el sureste de Estados Unidos ha ascendido a 34, según el último balance de las autoridades de más de una decena de estados que se han visto afectados y en los que aún hay miles de personas sin suministro eléctrico.






