
Lima.– El papa León XIV está programando una visita a Perú en noviembre o inicios de diciembre de este año, un viaje que está cerrado «al 80 %» y que será el primero del pontífice a América para reencontrarse con el país donde desarrolló la mayor parte de su vida pastoral, según anunció este miércoles el presidente de la Conferencia Episcopal Peruana (CEP), Carlos García.
«Probablemente será en el mes de noviembre, máximo en la primera semana de diciembre, al 80 %, porque hay una estructura que se mueve», explicó García en una rueda de prensa tras regresar a Lima después de una visita ad limina que realizaron los 46 obispos del país andino al Vaticano, donde estuvieron reunidos con León XIV.
«El papa desea visitar a Perú, porque ama a Perú y tiene una gran gratitud con el país», señaló García, al agregar que tanto «el actual presidente (de Perú, José Jerí), como la presidenta anterior (Dina Boluarte) ya le habían dirigido una carta (de invitación), y esa carta vale para la visita. Ya está hecha la invitación, falta que los encargados lo procesen».
Aunque el papa, Robert Prevost, nació en la ciudad estadounidense de Chicago en 1955, luego desempeñó durante más de dos décadas sus labores pastorales en Perú, cuya nacionalidad también tiene y donde se le considera «el papa peruano» tras llegado a ejercer de obispo de Chiclayo.

Perú en el corazón del papa
El presidente de los obispos peruanos dedujo que, además de llegar a la capital Lima, casi con toda probabilidad el pontífice irá a norteña ciudad de Chiclayo.
García remarcó que los otros lugares que pueda visitar León XIV en el territorio peruano dependerán de su tiempo y de las posibilidades geográficas que tenga para trasladarse, si bien mencionó la Amazonía o la ciudad andina de Cusco.
El obispo indicó que en la reunión que mantuvieron con el papa solo habló de Perú y no anticipó si el viaje incluirá una gira por otros países de Latinoamérica, mientras que en marzo conformarán la comisión organizadora.
En la reunión del papa con los 46 obispos peruanos, García recordó que se desarrolló en un ambiente de fraternidad en el que compartieron un almuerzo y luego una conversación sobre los problemas y desafíos de cada una de las diócesis.
«Nos sentíamos en Perú estando en Roma. Al saludarnos uno por uno con nuestro nombre y recordar que un día estuvo sentado en este lugar como obispo de Chiclayo. No ha perdido esa dimensión de pertenencia a nuestra patria sin olvidar su misión como padre universal», dijo el presidente de la CEP.
García recordó que, en su discurso a los obispos peruanos, el papa resaltó «algo importante: Perú está en el corazón del papa, quiere al Perú y lo recuerda todos los días».
«Antes de iniciar la oración cada día tiene la imagen del Señor de los Milagros, y el hecho mismo de que está atento a cada acción que pasa en Perú y cada momento histórico que vivimos. Es un corazón que late, que se preocupa, que ora, que acompaña y que vive los problemas, aun con la distancia. Nos quiere de todo corazón», sostuvo.






