
Los dominicanos se embarcan en esta aventura por varias razones, siendo la principal el deseo de una mejor calidad de vida.
Durar más de 24 horas junto a desconocidos en una pequeña embarcación, enfrentándose a la incertidumbre y al imponente mar, requiere osadía. Sin chalecos salvavidas, y en una embarcación improvisada, miles de dominicanos viajan de forma irregular hacia Puerto Rico.






