
Para afrontar la situación, el Gobierno cubano implementó un plan de emergencia que ha dejado la sanidad y el transporte en servicios mínimos y racionado severamente el combustible, entre otras medidas.
El asedio petrolero de EE.UU. a Cubapone en riesgo a 32,880 embarazadas y afecta especialmente a otros pacientes, como personas con cáncer, diabéticos y recién nacidos, alertó este martes el Ministerio de Salud Pública de la ila (Minsap).






