
El mandatario les enrostró a sus contrarios, en la Rendición de Cuentas, sus ejecutorias en distintos puntos del país
El pasado viernes el país celebró el 182 aniversario de su Independencia y, acorde a nuestra Constitución, se realizó la reunión conjunta de las cámaras legislativas para recibir la Rendición de Cuentas del presidente de la República.
Esta fue la sexta Rendición de Cuentas del presidente Luis Abinader y la segunda de su segundo mandato, escenario que fue aprovechado por el gobernante para defender su gestión y mostrar su obra de gobierno.
En 2021, en su primera comparecencia ante la reunión conjunta de ambas cámaras, Abinader centró su discurso en el arranque de su gobierno, la pandemia y la institucionalidad como ejes de sus primeros meses de gestión.
Para 2022, su alocución tuvo como prioridad la superación de la pandemia, la recuperación económica, la generación de empleos y un enfoque en la reforma del Estado.
Ya en su tercera Rendición de Cuentas, en 2023, el mandatario se centró en un balance más amplio, abordando la seguridad, la proyección económica y la sociedad.
En 2024, el presidente Luis Abinader habló de cifras macroeconómicas, energía y metas sociales, con un discurso más esperanzador y un matiz más político debido a las elecciones celebradas ese mismo año.
En su quinto discurso ante el Congreso Nacional, el mandatario habló de institucionalidad, servicios ciudadanos y continuidad sectorial.
El pasado viernes, en el discurso más largo de los seis que ha presentado Luis Abinader ante el Congreso Nacional, con una duración de dos horas y 44 minutos, defendió su gestión, realizó nuevos anuncios y ratificó su lucha contra la corrupción.
La base del discurso de Abinader fue enrostrarle a la oposición que su gobierno ha dejado su impronta en todo el territorio nacional y, en respuesta clara, citó provincia por provincia sus obras, desafiando a sus contrarios a buscar otros temas con los cuales atacar su gestión.
Y es cierto: una de las críticas de la oposición había sido la supuesta falta de obras, y el gobernante, con un ánimo que rompió el protocolo de la reunión conjunta de las cámaras legislativas, convirtió el salón de la Asamblea Nacional en un ring político, con el respaldo de los legisladores de su partido, que controlan de forma absoluta el Senado y la Cámara de Diputados.
En su respuesta, Abinader citó obras como el paso a desnivel de la avenida Isabel Aguiar con 27 de Febrero ("Pintura"), el Teleférico de Los Alcarrizos, la extensión del Metro de Santo Domingo hasta Los Alcarrizos, el Teleférico y el Monorriel de Santiago, el rescate de la cañada de Arroyo Gurabo, la avenida Ecológica, entre otras importantes obras.
En su discurso, Abinader se mostró agresivo en la defensa de su trabajo de gobierno, pero ese mismo ánimo debe impregnar a sus funcionarios y seguidores, quienes en muchas ocasiones desconocen las ejecutorias de su administración.
El gobierno del Partido Revolucionario Moderno (PRM) parece mostrar músculos, con la idea de salir en defensa de su gestión y enfrentarse a sus opositores de cara al 2028. Está claro que el PRM tiene ventaja como partido y, si asumen la gestión de Abinader como bandera, tendrán más argumentos.






