
La jornada trazó una ruta cronológica que inició con la reflexión en el templo del sermón de las siete palabras y culminó con el caminar penitencial en las calles, conectando el sacrificio de Cristo con las realidades dolorosas que hoy enfrenta la sociedad dominican
En la Catedral Santiago Apóstol desde el inicio de la tarde de este Viernes Santo se conmemoró el misterio de mayor amor de la historia, ese momento sagrado donde Jesús se entregó voluntariamente a la muerte para redimir los pecados del mundo.






