
La secretaria de Prensa, Karoline Leavitt, aclaró que el mensaje más bien es que el gobierno de la isla “está destinado a caer” sin la necesidad de una intervención externa.
La Casa Blanca desestimó el miércoles que la isla fuera literalmente “la siguiente” en ser atacada por Estados Unidos en un contexto de fuerte tensión binacional, mientras el presidente Miguel Díaz-Canel aseguró que nada justificaría una agresión militar estadounidense.





