
“En caso de un ataque contra la central nuclear de Barakah, un impacto directo podría resultar en una tasa muy alta de radioactividad en el medio ambiente”, afirmó Rafael Grossi, jefe del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA).
Los drones que tuvieron como objetivo la central nuclear de Barakah, en Emiratos Árabes Unidos, procedían todos de Irak, informó el martes el Ministerio de Defensa del país, lo que indica que el ataque probablemente fue obra de milicias chiíes iraquíes respaldadas por Irán.






