
Desde el “kitipún” en los vehículos, vecinos ruidosos, negocios de bebidas con parlantes que no se apagan, fiestas interminables, sumado al ruido de los motores en las esquinas, encabezaron la lista de quejas de los munícipes en el primer encuentro de “Diálogos para la convivencia barrial”.
Vivir entre bocinas encendidas a todo volumen, tanto al frente como a los lados y detrás de sus viviendas, es el día a día en el municipio Los Alcarrizos.






