
“La práctica era que adquiría un producto vencido y no apto para el consumo, y él la reetiquetaba, le borraba la fecha, entonces le ponía una fecha de vencimiento nueva con aparatos modernos que ellos tenían ahí”, explicó Alcántara.
Miles de productos vencidos, carnes en descomposición y bebidas con fechas de expiración alteradas fueron hallados en un almacén de San Cristóbal que operaba como centro de reetiquetado y redistribución de mercancías no aptas para el consumo, según indicó el director de Pro Consumidor, Eddy Alcántara.






