
En medio de una antigua escuela de Puerto Príncipe que acoge a más de 1,250 desplazados, Guterres, quien llegó a Haití el martes por la mañana, se sentó con algunas mujeres que le contaron cómo es su vida desde hace casi dos años en este lugar bautizado "Colombie".
El secretario general de la ONU, Antonio Guterres, pidió perdón frente a mujeres desplazadas por la violencia de las pandillas en Haití, y lamentó el martes no haber logrado movilizar al mundo para aliviar su sufrimiento.






