
La decisión mantiene una interpretación de la Constitución que durante más de 150 años considera estadounidenses a casi cualquier persona que nazca dentro de la nación, con algunas excepciones como los hijos de los diplomáticos.
La decisión de la Corte Suprema de EE.UU. este martes, que considera ilegal la orden ejecutiva del presidente, Donald Trump, para limitar la ciudadanía a los nacidos de padres indocumentados o con visados temporales, no ha puesto punto final a la meta que lleva décadas cocinándose en la mente de los republicanos.






