
Al momento de su fallecimiento, Balaguer era una de las figuras más veneradas por la población dominicana; sin embargo, las acusaciones de fraude y los señalamientos de persecución y represión política lo convierten, de la misma forma, en una de las más repudiadas durante sus 24 años como Presidente de la República.
El 14 de julio de 2002, a la edad de 96 años, Joaquín Balaguer fallecería en su casa fruto de una insuficiencia cardiaca.






