
La colisión, que no fue intencional, no representó ningún peligro para la Tierra y se espera que haya dejado un cráter lunar, que las agencias espaciales, incluida la NASA, aún esperan poder documentar.
Parte de un cohete de SpaceX, del tamaño aproximado de un autobús, se estrelló contra la Luna, tal como estaba previsto, dijeron científicos este miércoles, después de que un telescopio en Chile registró una nube de escombros.






