
España asegura que, si Italia no da marcha atrás en su decisión, adoptará medidas "proporcionales".
El Gobierno de Italia mantendrá la suspensión del Acuerdo Schengen con España y los controles a viajeros procedentes de ese país, según afirma en un comunicado donde advierte que "no acepta ultimátums ni imposiciones extranjeras en materia de seguridad nacional y control de fronteras".






