
El hallazgo inesperado salió a la luz el martes durante los trabajos de renovación de un edificio en la ciudad de Dendermonde, en Flandes Oriental.
La policía belga pidió a los cazadores de tesoros que se mantuvieran alejados de una construcción donde, esta semana, unos obreros encontraron un alijo de lingotes y monedas de oro cuyo valor podría superar los 10 millones de dólares.





