
En Europa, una nueva ola de calor azota varios países, con temperaturas que alcanzan los 40 grados. Unas condiciones meteorológicas que dificultan la producción de energía de origen nuclear. En Francia, la proliferación de medusas – en parte debido al alza de la temperatura del agua de mar – obligó a parar varios reactores de una planta nuclear.
La excepcional sequía que atraviesa Europa perturba el buen funcionamiento de las centrales nucleares en varios países. En Hungría y Rumanía, los niveles excepcionalmente bajos del río Danubio llevaron a la paralización de varios reactores nucleares.
Este jueves, Rumania detendrá su única central nuclear, por primera vez desde la sequía de 2003, ya que el caudal del río Danubio, que contribuye a su refrigeración, cayó a un nivel nunca visto, anunció el gobierno.
Francia, por su parte, la empresa EDF, gigante de la producción de electricidad de origen nuclear, suspendió el 20% de su capacidad de producción eléctrica a causa del calor.






