
El psiquiatra Luis Ortega indicó que esos hechos tienen un efecto nocivo, particularmente entre adolescentes del sexo femenino, quienes posteriormente tienen problemas para mantener una relación de pareja.
Un feminicidio no se limita a la perdida de la vida de una mujer y sepultar su cuerpo. Tras el hecho quedan secuelas imborrables, no solo entre las familias involucradas, sino en el entorno donde residen las personas implicadas y lamentablemente ningún gobierno ha podido disminuir esa pandemia






