
La falta de interés y el acompañamiento familiar han disminuido, lo que podría estar influyendo en los bajos resultados educativos en el país
Los resultados de PISA 2025 mantienen una señal de alerta para el sistema educativo dominicano: apenas el 9 % de los estudiantes de 15 años alcanza al menos el nivel básico de competencia en matemáticas, mientras que la proporción llega al 23 % en lectura y al 26 % en ciencias.
Ante estos resultados, Acción Empresarial por la Educación (EDUCA) planteó la necesidad de un compromiso nacional para reducir la brecha entre los años que los estudiantes permanecen en las aulas y las competencias que desarrollan.
La posición de la organización contrasta con el balance del Ministerio de Educación, que destacó los avances de República Dominicana frente a los resultados de 2018, especialmente en ciencias.
Sin embargo, la comparación más reciente muestra pocos cambios frente a PISA 2022. República Dominicana obtuvo 361 puntos en ciencias, 346 en lectura y 339 en matemáticas, frente a 360, 351 y 339 puntos, respectivamente, en la medición anterior. La OCDE establece que las variaciones no son estadísticamente significativas.
"Lo que está en discusión es la capacidad que estamos construyendo como país para generar conocimiento, innovar, elevar la productividad y participar con éxito en una economía crecientemente tecnológica", afirmó Yahaira Sosa Machado, directora ejecutiva de EDUCA.
La entidad considera que el análisis no debe limitarse a la posición del país ni a las puntuaciones, sino a determinar si los estudiantes pueden aplicar conocimientos, razonar, comprender textos, resolver problemas y desenvolverse ante situaciones que van más allá de la memorización.
Ausentismo escolar
Otro de los aspectos señalados por EDUCA es el ausentismo escolar. Cerca de la mitad de los estudiantes dominicanos dijo haber faltado al menos un día completo de clases durante las dos semanas anteriores a la evaluación, frente al 22 % registrado en los países de la OCDE.
PISA también refleja retrocesos en indicadores relacionados con la actitud frente al aprendizaje. Entre 2022 y 2025 disminuyó la proporción de estudiantes que declaró sentir curiosidad por distintos temas y también la de quienes aseguran esforzarse más cuando una tarea se vuelve difícil.
El acompañamiento familiar también cayó. En 2022, el 65 % de los estudiantes decía que sus padres o tutores les preguntaban semanalmente qué habían hecho en la escuela. En 2025 la proporción bajó al 49 %. Los que conversaban con sus familias sobre problemas escolares pasaron del 56 % al 37 %.
Necesidad de revisión de políticas educativas
EDUCA sostuvo que los resultados obligan a revisar cuáles políticas educativas están produciendo mejoras, cuáles requieren ajustes y dónde deben concentrarse los esfuerzos.
La organización señaló que el desafío es conseguir que la inversión educativa, el tiempo escolar y el uso de tecnología se traduzcan en mayores capacidades para razonar, comprender, pensar críticamente y resolver problemas.






