
El Instituto Nacional de Bienestar Estudiantil (INABIE) aseguró a través de una nota de prensa que la adjudicación de contratos para el Programa de Alimentación Escolar (PAE) no constituye “un cheque en blanco” y que mantendrá una fiscalización permanente a los suplidores contratados para los periodos 2026-2027 y 2027-2028.
Se recuerda que la institución está bajo cuestionamiento por adjudicar licitación por RD$110 millones a jóvenes de entre 19 y 24 años en Azua, con empresas recién creadas, sin aval crediticio y y radicadas a más de 100 kilómetros de donde deben entregar los alimentos en escuelas de San Pedro de Macorís.
INABIE manifestó que el monto total de cada contrato no representa una transferencia inmediata de recursos económicos al proveedor y que el “pago corresponde al valor del servicio por las raciones alimentarias efectivamente entregadas y sujetas a supervisión institucional“.
En ese sentido, el INABIE puntualizó que todos los contratistas permanecerán bajo procesos continuos de seguimiento e inspección para verificar el cumplimiento de las condiciones técnicas, sanitarias y operativas.
La entidad sostuvo que, si durante la ejecución contractual se identifica que un proveedor deja de cumplir con las exigencias establecidas, se adoptarán las medidas administrativas correspondientes, independientemente de que haya calificado al momento de resultar adjudicatario.
Respecto a los criterios de selección, el organismo precisó que en el proceso participaron 2,644 oferentes y resultaron adjudicados 1,729 a través de 34 licitaciones territoriales orientadas a MIPYMES.
Asimismo, explicó que la reciente constitución de una sociedad comercial no representa un impedimento legal para participar, siempre que las empresas hayan acreditado su solvencia mediante estados financieros interinos firmados por un contador público autorizado (CPA) y la disponibilidad de crédito bancario o comercial.






