
Una coalición de más de 30 grupos que defienden a personas no ciudadanas en Estados Unidos presentó una petición ante el Grupo de Trabajo de la ONU sobre Desapariciones Forzadas o Involuntarias para que declare que la política viola el derecho internacional y para que impulse su terminación.
Defensores de derechos humanos pidieron el miércoles a un panel de las Naciones Unidas que intervenga para ayudar a poner fin a una nueva práctica del gobierno de Estados Unidos que consiste en ocultar a familias y abogados el paradero de miles de detenidos que enfrentan la deportación.






