
El quinto pleno del Comité Central adoptó el jueves una resolución para reforzar la disciplina y combatir la corrupción. También ratificó la expulsión de más de 30 altos funcionarios del partido.
Los líderes del Partido Comunista de China concluyeron esta semana una muy observada reunión de cuatro días respaldando una prioridad central del presidente Xi Jinping: endurecer la disciplina interna y combatir la corrupción. Las decisiones podrían preparar el terreno para efectuar cambios de personal en órganos clave de liderazgo el próximo año, cuando se espera que Xi logre un cuarto mandato como líder del partido.






