
La Paz es el fruto de la Justicia… y la Justicia no es posible omitiendo o soslayando la Verdad…Ciertamente la humanidad busca la Paz, pero esta no vendrá nunca solo con los buenos deseos o la proclamación de buenas intenciones. Serán bienaventurados, no los pacifistas buenistas, sino los que luchen por la paz, los pacificadores. De hecho, hay que luchar por evitar iniciar las guerras, ya que cuando comienzan son muy difíciles de terminar, y solo traen mucho dolor y odios por generaciones.
El magisterio de la Iglesia y la guerra.
Con Maritain, una de las cumbres del humanismo cristiano integral, aprendí en su Filosofía de la Historia, que la lucha entre el bien y el mal- el trigo y la cizaña- sería hasta el fin de los tiempos, en virtud de la Ley del Doble Progreso Contrario; que es un gran misterio la cuestión de porque Dios Permite el Mal Moral, por medio de lo que los teólogos llaman el “ decreto permisivo consecuente”; y que sólo Dios sabe sacar del mal frutos buenos.
También aprendí con Tomás de Aquino que la guerra podía resultar necesaria, siempre que fuera justa o representara el mal menor, mientras que Jean Guitton, uno de los grandes laicos del pensamiento católico, y gran amigo y colaborador de San Paulo Sexto, nos advirtió sabiamente : “ El arte supremo en materia bélica en cualquier época ha consistido en evitar la guerra limitándose a amenazar. El terror previo debía bastar. Pero para que ese terror pudiera actuar sin pruebas, tenía que parecer creíble, y para que pareciese creíble tenía que existir”
La encíclica Pacem in Terris del Papa Juan XXIII, publicada en un momento en que la humanidad se vio al borde de la conflagración nuclear, nos enseñó que el bien común universal, incluida la Paz, solo se aseguraría con una autoridad mundial, algo que lamentablemente hoy no existe, ya que el Consejo de Seguridad de Naciones Unidas y esta misma Organización, han probado que no están aptas para cumplir ese rol: por el contrario, se han convertido en instrumentos de la Cultura de la Muerte, donde la humanidad se autodestruye con el holocausto del aborto y la contracepción desenfrenada, la disolución de la familia y los ataques la libertad religiosa, la aniquilación de naciones y la mescolanza de identidades, la promoción del Transhumanismo y la visión Progres Woke.
Hoy el orden global está en fase de derrumbe, y su recomposición será ardua, difícil, volátil…de alto riesgo, incluyendo, las pesadillas de la proliferación de armas de destrucción masiva, una guerra termonuclear regional o global, o teatros múltiples de conflicto de toda índole y sus secuelas de hambre y éxodos masivos.
Inicio del nuevo ciclo bélico.
En 1979, justo cuando los Ayatollahs tomaban el poder en Irán para entronizar su revolución teocrática- nueva forma de totalitarismo-, “las Divisiones del Papa” se movilizaban en Polonia y Europa del Este contra el comunismo, al tiempo que los soviéticos invadían Afganistán. El presidente Reagan, en 1980, prefirió respaldar al Papá San Juan Pablo II y la Iglesia Católica, y trabar simultáneamente alianza con Arabia Saudita y Pakistán- con el beneplácito de China-, para convertir Afganistán en el Vietnam Ruso. Ese doble movimiento, junto con el despliegue de los misiles Persing de alcance intermedio y la amenaza de la Iniciativa de Defensa Estratégica, fueron factores decisivos en la caída del imperio soviético.
Desde ese momento( principio de los 80s) viene librándose en el Golfo Pérsico y Oriente Medio, una guerra tras otra, la mayoría con alcances globales . Pero para algunos grupos dentro de la Umma Islamiya y la Umma Arabiya es una sola Yihad, mientras los liderazgos de Occidente y el mundo no parecen comprenderlo, quizás porque se desarrolla con las sutiles técnicas de la guerra híbrida, o porque las energías vitales de las civilizaciones atacadas se agotan progresivamente, como bien explica el respetado Cardenal Sahra cuando describe la tragedia de Europa, con 47 millones de musulmanes dentro de sus espacios, y muchos más tocando a la sus puertas, así como el drama sangriento de los cristianos en Africa donde el Islam avanza a sangre y fuego.
Creo que desde que los aliados proxis de Irán bloquearon el paso de Bad Al-Mandad en Octubre del 2023- fecha real del inicio de esta guerra actual-, quedaba claro que el próximo movimiento envolvente sería el cierre del estrecho de Ormuz-y que en ese tablero estaban enfrentados realmente China y EEUU-, arriesgando la seguridad de todos los pueblos de la tierra. El cierre de los estrechos o la amenaza de hacerlo, constituyen una flagrante y gravísima violacion al derecho internacional público y al derecho del mar.
El Papa León XIV y la diplomacia Vaticana deberian estar más conscientes de que atravesamos por un periodo obscuro de la historia humana, propiamente “descendiendo a los infiernos” de la 1ra Guerra Global Híbrida. Asimismo, el Presidente Trump también debe hacerse consciente de que si él siente que es un instrumento del plan de Dios en la historia- y creo que tiene razones para pensarlo-, su actitud debe ser acompañada con humildad sincera y temor del Señor de los Ejércitos …ya que Dios, Señor de la Historia, “escribe derecho en líneas torcidas”, y sabe derribar a los que se encumbran.
En la medida en que el fundamentalismo islamico chiita y sunita, y los poderes mundiales que los alientan y manipulan, perciban en su visión escatológica que los liderazgos más importantes y emblemáticos del Occidente están confrontados, más sentirán que Ala los está llevando a la victoria frente a los infieles… y puede que más se encone “el choque de civilizaciones”, que aunque ahora se focaliza por razones tácticas y estratégicas, en la negación del derecho a la existencia de Israel, posee un proyección más amplia y siniestra.
El admirado Papa León XIV, por su historia familiar, sabe lo que es la guerra: su padre participó en el desembarco de Normandía. Si hacemos un ejercicio de historia contrafactual:¿ qué hubiera sucedido, si EEUU se hubiera limitado a librar la guerra solo contra Japón, luego de Pearl Harbor, obviando el pacto de defensa mutua de Alemania y Japón, que fue concebido pensando más en un conflicto de ambos con la URSS o Inglaterra, que con los EEUU? O bien, ¿ cuál hubiera sido el destino de la humanidad, si Hitler hubiese acogido la propuesta, que según el historiador John Lukacs, le formuló Stalin al travez de Beria y Molotov, para una gran alianza de los totalitarismos, incluido Japón, para el reparto del Europa, África y Asia?
Que nadie se confunda: la Jihad Global es una realidad profunda en expansión. En los fondos de la civilización Islamica late un impulso poderoso hacia el renacimiento en un estado imperial, algo que todos perciben en la Turquía de Erdogan, en los pujos de un nuevo califato, o bien en la espera febril del Imán Oculto, de la venida del Mahdi. y ese es un motivo profundo de tanta agitación y tozudez, como bien describió Octavio Paz en Tiempo Nublados, en sus penetrantes pasajes dedicados a explicar la Revolución Islamica de Irán como expresión de “ la revuelta de los particularísmos” contra la modernización occidentalizante- reacción virulenta frente a los excesos de la Revolución Blanca del Sha de Irán-, y cuyas hondas expansivas se han sentido en muchos ámbitos de la tierra.






