
Los jueces de paz, de primera instancia y de cortes de apelación, luego de leer un manifiesto en cada jurisdicción cancelaron los roles de audiencias, exceptuando los juzgados de Atención Permanente, permitiendo los conocimientos de medidas de coerción.
Cerca de 400 jueces y juezas de diferentes jurisdicciones a escala nacional colgaron sus togas y birretes ayer jueves, mientras otros servidores judiciales estuvieron de brazos cruzados, en demanda de una transformación profunda en sus condiciones de trabajo y remuneración.






