
La medida de las autoridades del tránsito local despertó el respaldo inmediato de los ciudadanos, ya que prometía devolver el orden, la seguridad y la fluidez a la zona.
Tras una intervención de la Digesett para recuperar un espacio de la calle Canela Mota, ocupado por una hilera de motoconchistas, una orden de la gobernadora provincial, Ángela Yadira Báez, desautorizó a los agentes y devolvió el control de la vía pública a los transportistas informales.






