
PR y RD unen estrategias frente al alto índice de internos con trastornos mentales. Mientras en Puerto Rico y Estados Unidos la prevalencia de afecciones de salud mental en las prisiones oscila entre el 60% y el 70%, en la República Dominicana la cifra alcanza un alarmante 80% de la población reclusa.
Las autoridades penitenciarias de la República Dominicana y de Puerto Rico coincidieron en que la población carcelaria triplica los índices de trastornos psíquicos en comparación con los ciudadanos de la libre comunidad.






