
Roberto Durán, un vecino de la zona, dijo a EFE que los niños gritaban después de quedar debajo de algunos escombros, así como una mujer y otro joven, todos rescatados con vida y con heridas leves.
Los gritos de alerta de niños y mujeres fueron su mejor herramienta para que vecinos en el sector de El Junquito, en el noroeste de Caracas, los rescataran de los escombros caídos tras el doble terremoto del miércoles, mientras advierten la poca presencia de las autoridades del Estado.






