
El promedio de los entierros entre viernes y sábado fue de entre 60 y 70 personas por día, dijeron los trabajadores mientras descansaban unos minutos antes de ir a limpiar un terreno al fondo del cementerio.
A la entrada de un cementerio de Caracas, decenas de personas aguardan para cremar a las víctimas de los dos terremotos que sacudieron Venezuela el 24 de junio. Cada vez que las chimeneas expelen sus densas columnas de humo se cubren la nariz.






