
Las cifras de arrestos llegan después de que la agencia cambiara su enfoque: pasó de redadas en grandes ciudades a métodos más discretos para alcanzar los objetivos de deportación del presidente estadounidense.
El Servicio de Inmigración y Control de Aduanas de Estados Unidos (ICE, por sus siglas en inglés) arrestó a 10,000 personas durante un periodo de cinco días a finales de junio, lo que marcó un fuerte impulso por parte de la agencia encargada de implementar la agenda de deportaciones masivas del gobierno de Donald Trump.






