
"Mientras que se hagan las implosiones con el debido respeto (…) y las autoridades sepan siempre lo que están haciendo, son importantes", dice de su lado Manuel Castilla, un comerciante de 60 años, que vive desde hace más de cuatro décadas en la zona.
Venezuela comenzó el jueves a dinamitar edificios colapsados por el doble sismo del mes pasado que dejó más de 5,500 muertos y cientos de estructuras destruidas, en medio del desconcierto de la población, constató un equipo de la AFP.






