
La negativa de los cuatro jueces que se negaron a someterse a evaluacion ha sido interpretada por algunos como un ejercicio legítimo de autonomía personal y profesional.
La decisión del presidente de la Suprema Corte de Justicia (SCJ), Luis Henry Molina, junto a los magistrados Nancy Salcedo, María Garabito y Manuel Herrera Carbuccia, de no someterse al proceso de evaluación del Consejo Nacional de la Magistratura (CNM), ha encendido el debate público y provocado diversas reacciones en el sector jurídico y de la sociedad civil.






