
El dirigente aseguró que deja un partido "más fuerte, más unido y más preparado" y advirtió que ningún triunfo electoral justifica perder la decencia
José Ignacio Paliza cerró su etapa al frente del Partido Revolucionario Moderno (PRM) con un llamado a preservar la unidad, fortalecer la institucionalidad interna y evitar que las aspiraciones individuales se impongan sobre el proyecto colectivo.
En una declaración titulada "Más allá de las victorias: ¡un PRM unido!", Paliza afirmó que concluye un ciclo de ocho años al frente de la organización con la satisfacción de entregar un partido que considera más fortalecido y preparado para los retos políticos que vienen.
Su salida de la presidencia ocurre después de la renovación de las autoridades del PRM, proceso en el que Luis Abinader fue escogido para encabezar la organización. La convención forma parte del proceso interno que el partido había convocado este año para renovar su estructura.
Paliza sostuvo que el principal activo que deja la dirección saliente no está únicamente en las victorias electorales, sino en haber mantenido cohesionada a una organización marcada por distintas corrientes y liderazgos.
"Si tuviera que resumir en una sola palabra estos ocho años, la palabra precisa sería: unidad", expresó.
Según su balance, durante su gestión existieron diferencias internas, pero consideró que fueron administradas sin provocar fracturas. A su juicio, ningún liderazgo debe construirse a partir de la división de los demás y el proyecto partidario debe colocarse por encima de las aspiraciones personales.
Recuerda las victorias de 2024
Paliza repasó además los resultados alcanzados por el PRM durante las elecciones de 2024.
Señaló que la organización conquistó el 80 % de los ayuntamientos, alcanzó tres cuartas partes de la representación en las cámaras legislativas y logró la reelección del presidente Luis Abinader con un respaldo superior al obtenido cuatro años antes.
Atribuyó esos resultados al trabajo territorial y a la unidad de la militancia.
El dirigente recordó que asumió la presidencia del PRM cuando tenía 36 años y que durante su gestión enfrentó elecciones suspendidas, la pandemia de COVID-19 y distintos desafíos económicos, sociales y políticos.
Durante ese período, sostuvo, el partido fortaleció sus estructuras territoriales, amplió su presencia nacional y modernizó sus mecanismos de organización.
"Los cargos nunca pertenecen a las personas"
Uno de los mensajes centrales de su declaración estuvo dirigido a la forma en que los dirigentes deben relacionarse con el poder.
Paliza afirmó que los cargos son temporales y advirtió sobre el riesgo de confundir una responsabilidad política con un privilegio.
"Los cargos nunca pertenecen a las personas. Las personas pertenecemos, temporalmente, a los cargos", señaló.
También sostuvo que las instituciones se fortalecen cuando sus dirigentes entienden que nadie es indispensable.
Ese planteamiento acompaña su salida de la presidencia del PRM, aunque dejó claro que no se apartará de la organización.
"Seguiré sirviendo desde donde mi partido me necesite, hoy, mañana y siempre", expresó.
Paliza continúa, además, desempeñándose como ministro de la Presidencia. En julio presentó los lineamientos de la Política Presupuestaria 2027 en su condición de secretario técnico del Consejo de Gobierno.
Advierte sobre los desafíos del PRM
En su mensaje, Paliza también planteó que las próximas responsabilidades del PRM van más allá de conservar el poder.
Mencionó la inteligencia artificial, la economía digital, los cambios tecnológicos, las nuevas demandas sociales y las tensiones geopolíticas entre los asuntos que obligarán a los partidos a revisar su funcionamiento y sus propuestas.
"No basta con ganar elecciones. Hay que preparar al país para el futuro", afirmó.
El dirigente llamó a la nueva dirección a escuchar a quienes piensan diferente, proteger la institucionalidad partidaria y mantener la cohesión interna.
Su advertencia más política estuvo dirigida al ejercicio del poder: "Ningún triunfo electoral justifica perder la decencia".
La declaración se produce mientras el PRM abre una nueva etapa de dirección política y comienza a administrar un escenario interno marcado por la sucesión presidencial de 2028, cuando Abinader no podrá optar por otro período consecutivo.
Paliza deja así la presidencia partidaria después de ocho años, pero permanece dentro del Gobierno y de la estructura política del PRM, ahora sin la responsabilidad de encabezar formalmente la organización.






