
El ministro de Relaciones Exteriores de Nepal, Shisir Khanal, afirmó que todavía alberga esperanzas de que algunos de los desaparecidos sean rescatados con vida.
El balance provisional del devastador deslave ocurrido la semana pasada en el Himalaya superó este martes los 1,000 muertos, mientras los equipos de rescate siguen buscando entre el barro y los escombros con pocas esperanzas de encontrar sobrevivientes seis días después de la tragedia.





