
Los vuelos ya pasaron de mensuales a semanales y aterrizan en Cabo Haitiano porque el aeropuerto de Puerto Príncipe es considerado demasiado peligroso
Estados Unidos ha acelerado las deportaciones de haitianos hacia un país donde alrededor de 1.5 millones de personas han sido desplazadas por la violencia y las pandillas controlan cerca del 70 % de Puerto Príncipe, una situación que obliga incluso a los aviones que trasladan a los deportados a evitar la capital.
El vuelo más reciente aterrizó el jueves 3 de septiembre en Cabo Haitiano, en el norte del país, con 101 deportados, según informó a The Associated Press Nicolas Mardochée, coordinador del Ministerio de Relaciones Exteriores de Haití.
AP señala que se trató del tercer jueves consecutivo con un vuelo de deportación hacia Haití, lo que representa un cambio importante en la política estadounidense: de operaciones aproximadamente mensuales a vuelos semanales.
Más de 200 personas ya habían sido deportadas en dos vuelos realizados a finales de agosto.
El Miami Herald, en una información de los periodistas Jacqueline Charles y Gérard Maxineau, también documentó la intensificación de las operaciones. El medio informó que el Departamento de Seguridad Nacional envió el 27 de agosto un segundo vuelo en una semana con 57 haitianos, entre ellos niños nacidos en Estados Unidos y Brasil.
La diferencia entre algunas cifras publicadas sobre el vuelo del 3 de septiembre responde a información preliminar. El Miami Herald informó antes de su llegada que las autoridades haitianas habían sido notificadas de que podían viajar hasta 78 personas; posteriormente, AP citó a un funcionario haitiano que estableció en 101 el número de deportados que finalmente llegaron.
No aterrizan en Puerto Príncipe
Una señal de la gravedad de la situación de seguridad está en el destino de los propios vuelos.
Los deportados no están siendo enviados al Aeropuerto Internacional Toussaint Louverture de Puerto Príncipe, principal terminal aérea del país, sino a Cabo Haitiano.
- Associated Press explica que el aeropuerto de la capital es considerado demasiado peligroso debido a la violencia de las bandas armadas. Las pandillas controlan alrededor del 70 % de Puerto Príncipe y también extensas áreas fuera de la capital.
El Miami Herald ha descrito Cabo Haitiano como la principal puerta de entrada para los vuelos internacionales desde que la violencia obligó a imponer restricciones a las operaciones de aerolíneas estadounidenses hacia Puerto Príncipe.
La situación llega al punto de que algunos deportados tienen dificultades para trasladarse desde Cabo Haitiano hacia las comunidades donde vivían o donde todavía tienen familiares.
Jean Négot Bonheur Delva, director general de la Oficina Nacional de Migración de Haití, explicó a AP que algunos de los recién llegados pretendían dirigirse hacia el sur del país, pero las principales carreteras hacia esa zona atraviesan territorios controlados por pandillas que incluso disparan de manera aleatoria contra vehículos.
Algunos apenas conocen Haití
Entre quienes están llegando hay personas que abandonaron Haití cuando eran niños e incluso otras que no nacieron allí.
AP relató el caso de Jean Diane Louis, quien afirmó haber salido del país cuando tenía cinco años y tener actualmente a su familia en Nueva York.
Otro deportado, según las autoridades haitianas citadas por la agencia, había nacido en República Dominicana y prácticamente no conocía Haití. Sus padres también residían en territorio dominicano, por lo que las autoridades intentarían localizar a familiares y determinar cómo ayudarlo.
Al llegar, los deportados reciben alimentos, bebidas y un máximo de 65 dólares por parte de las autoridades haitianas, según explicó la Oficina Nacional de Migración a AP.
Quienes no logran desplazarse inmediatamente hacia sus destinos pueden permanecer temporalmente en lugares habilitados por el Gobierno.
Deportaciones después del fin del TPS
El incremento de los vuelos ocurre después de que la administración de Donald Trump obtuviera vía libre judicial para retirar el Estatus de Protección Temporal, conocido como TPS, a cientos de miles de haitianos.
El 25 de junio, la Corte Suprema permitió que el Gobierno avanzara con la terminación de las protecciones contra la deportación para haitianos y sirios mientras continuaban las disputas judiciales. Reuters estimó entonces que la decisión afectaba a cientos de miles de personas protegidas bajo el programa.
Associated Press informó que unas 350,000 personas de nacionalidad haitiana estaban cubiertas por el TPS antes de su terminación.
- Entre los deportados existen tanto antiguos beneficiarios de ese programa como personas que cumplieron condenas en cárceles estadounidenses.
En el vuelo del 3 de septiembre también fue enviado Renan Hédouville, exdirector de la Oficina de Protección del Ciudadano de Haití y exalto funcionario gubernamental, quien enfrenta acusaciones de corrupción en su país. Según el Miami Herald, Hédouville pidió regresar voluntariamente después de haber sido detenido por autoridades migratorias estadounidenses.
Un país con 1.5 millones de desplazados
Las deportaciones coinciden con uno de los períodos más graves de la crisis haitiana.
Associated Press, citando cifras de Naciones Unidas, señala que la violencia de las pandillas ha provocado el desplazamiento de casi 1.5 millones de personas.
Más de 3,050 personas murieron entre enero y junio de 2026 como consecuencia de la violencia, según los datos de Naciones Unidas citados por la agencia.
En un reporte anterior sobre los primeros vuelos realizados después de la terminación del TPS, AP situó en más de la mitad de los cerca de 12 millones de habitantes del país la población que necesita algún tipo de asistencia humanitaria.
Organizaciones de defensa de los migrantes cuestionan que Estados Unidos incremente las deportaciones bajo esas condiciones.
- El Grupo de Apoyo a Refugiados y Repatriados de Haití afirmó que el país "no está preparado" para recibir el volumen de personas que puede ser expulsado después de la terminación del TPS y advirtió que no existen suficientes medidas gubernamentales para ayudarlas a reconstruir sus vidas.
La organización también recordó que Haití ya recibe deportados de otros países. Solo durante el primer semestre de 2026, más de 140,000 haitianos fueron repatriados desde países vecinos, incluida República Dominicana, según cifras citadas por Associated Press.
Mientras tanto, Estados Unidos continúa aumentando la frecuencia de sus vuelos.
La paradoja queda reflejada en la propia ruta: Washington considera demasiado peligroso enviar vuelos comerciales estadounidenses a Puerto Príncipe, pero al mismo tiempo está devolviendo semanalmente ciudadanos haitianos a un país donde las pandillas mantienen bajo su control gran parte de la capital y algunas de las principales carreteras.






