
El modelo Bukele, que logró reducir la violencia bajo un controvertido estado de excepción, fue bandera de campaña de derechistas en la región como Daniel Noboa en Ecuador, Abelardo de la Espriella en Colombia o Keiko Fujimori en Perú.
Harto de presenciar asaltos en Copacabana, William Correia creó un grupo de voluntarios para patrullar las calles de Rio de Janeiro y denunciar robos en redes sociales. Sueña con que Brasil copie el modelo del presidente salvadoreño Nayib Bukele contra el crimen.






