
De acuerdo a los parámetros del BID, para que haya ordenamiento territorial, las ciudades deben crecer entre 1 y 2 km² anuales. En Santiago, se está creciendo a 5 km² cada año.
El dinamismo y el crecimiento económico y poblacional de Santiago de los Caballeros, ha generado la necesidad de ampliar espacio para infraestructuras y edificaciones, obligando a la ciudad Corazón a optar por la manera más factible para crecer: hacia arriba.






