
Santiago de los Caballeros.– El ingeniero agrónomo Víctor Hugo Castellanos respaldó el proyecto de saneamiento de la cañada El Embrujo, que ejecuta la Alcaldía de Santiago de los Caballeros, al considerar que la intervención permitirá mejorar las condiciones ambientales de la zona y crear nuevas áreas para la recreación de los residentes.
Castellanos, quien trabajó durante 14 años en el Ayuntamiento de Santiago, primero como técnico ambientalista y posteriormente durante cinco años como director del Departamento de Gestión Ambiental, explicó que en el municipio existen alrededor de 80 cañadas.
Señaló que la cañada El Embrujo nace en Los Llanos de Gurabo, atraviesa el sector El Embrujo y continúa hacia La Zurza y Nibaje, hasta desembocar en el río.
Explicó que durante su recorrido por El Embrujo la cañada permanece aproximadamente 11 kilómetros a cielo abierto, mientras que una parte importante de su trayecto desde La Zurza hacia Nibaje se encuentra encajonada.
El especialista consideró positivo que la Alcaldía de Santiago haya retomado el saneamiento de esta cañada, un proyecto que, según afirmó, había sido planificado desde hace varios años.

“Conozco el proyecto de saneamiento de esa cañada. Hace años que eso está planificado y aprovecho la ocasión para felicitar al alcalde Ulises Rodríguez, porque su deseo es que esa cañada esté saneada para poder hacer ahí un área de recreación, un parque lineal”, expresó.
Aunque manifestó su respaldo al saneamiento y encajonamiento de la cañada, Castellanos consideró necesario que durante los trabajos se protejan las especies vegetales que tengan importancia ambiental.
“Estamos de acuerdo realmente con que ese saneamiento que se está haciendo es correcto, siempre y cuando no haya destrucción de las especies vegetales que ahí existen”, sostuvo.
Explicó que gran parte de la vegetación existente en el área corresponde a árboles de nim, aunque también se encuentran especies como caoba y almendro.
A su juicio, el proyecto debe contemplar la recuperación y reforestación de las áreas intervenidas, para garantizar que el saneamiento vaya acompañado de una mejora del entorno.
Castellanos también aclaró que el encajonamiento de la cañada no significa que el agua vaya a detenerse, sino que continuará su curso a través de la infraestructura que sea construida.
“El agua nunca se para, el agua va a circular porque está circulando a cielo abierto”, afirmó.
Indicó que el proyecto debe ser entendido como una solución integral para mejorar las condiciones de la cañada y de las comunidades ubicadas en su entorno.
También planteó la necesidad de intervenir otros puntos donde la cañada continúa a cielo abierto, incluyendo el área próxima a UTESA, debido a los niveles de contaminación que, según explicó, presenta ese tramo.
El exdirector de Gestión Ambiental consideró que el saneamiento de la cañada El Embrujo podría abrir la posibilidad de desarrollar nuevos espacios públicos en sus áreas laterales.
Entre las alternativas mencionó la creación de un parque lineal, áreas verdes, juegos infantiles, espacios de recreación y otras instalaciones comunitarias que puedan beneficiar a los residentes.
“En un futuro inmediato, en las áreas aledañas a esa cañada en su paso por El Embrujo se pueden sembrar árboles y desarrollar espacios muy importantes, tener casa club, áreas de recreación, juegos de niños, iglesias, de todo podría hacerse”, manifestó.
Castellanos reiteró su respaldo a la intervención y valoró la iniciativa de la Alcaldía de Santiago, al considerar que el saneamiento de la cañada representa una oportunidad para transformar un espacio que durante años ha constituido un desafío ambiental y urbano para la ciudad.






