
Con 39 años, el equipaje lleno de sueños y el deseo de ayudar a su familia, emprendió un viaje el lunes 7 de septiembre a través del Aeropuerto Internacional Las Américas (AILA) para buscar llegar al territorio más grande del mundo.
La ilusión de conseguir recursos para lograr una mejor vida en su natal La Romana, República Dominicana, fue lo que motivó a “Gumbi” a aceptar una oferta de trabajo que lo llevaría a Rusia a realizar labores de ingeniería eléctrica.






